Nanopartículas en cosmética: beneficios y riesgos para la salud
El uso de nanopartículas en productos cosméticos ha crecido de forma acelerada en los últimos años. Estas diminutas partículas, con un tamaño entre 1 y 100 nanómetros (nm), se emplean en cremas solares, maquillaje, productos antienvejecimiento y otros cosméticos debido a sus propiedades avanzadas. Entre sus beneficios destacan su capacidad para mejorar la penetración de activos en la piel, aumentar la protección UV y mejorar la textura y el acabado de los productos.
Sin embargo, su tamaño ultrafino también ha despertado preocupaciones sobre su seguridad, especialmente en relación con su absorción cutánea y posibles efectos en la salud a largo plazo. Aunque su uso está regulado en la Unión Europea, la falta de estudios concluyentes sobre su impacto a largo plazo ha llevado a la comunidad científica a aplicar el principio de precaución.
¿Cómo se utilizan las nanopartículas en cosmética?
Las nanopartículas más utilizadas en productos de belleza y cuidado personal incluyen:
✔ Dióxido de titanio (TiO₂) y óxido de zinc (ZnO) – Usados en protectores solares como filtros UV, ayudan a reflejar la radiación ultravioleta sin dejar residuos blancos en la piel.
✔ Nanoemulsiones y liposomas – Presentes en cremas y sérums, mejoran la penetración de ingredientes activos en la piel.
✔ Nanopartículas de plata – Utilizadas en productos antibacterianos y desodorantes debido a su acción antimicrobiana.
Estos compuestos han permitido desarrollar productos más eficaces, con texturas ligeras y mejor absorción. No obstante, su capacidad para atravesar la piel y llegar a niveles más profundos del organismo es un tema de debate en la investigación científica.
¿Pueden las nanopartículas atravesar la piel?
Uno de los principales debates científicos sobre el uso de nanopartículas en cosmética es su posible penetración en el torrente sanguíneo. En teoría, la piel actúa como una barrera eficaz, impidiendo que partículas tan pequeñas traspasen las capas profundas. Sin embargo:
➡ Algunas nanopartículas pueden atravesar la piel dañada o inflamada, lo que aumenta su absorción.
➡ La exposición a radiación UV puede modificar su comportamiento, favoreciendo la producción de radicales libres y el estrés oxidativo.
➡ En ciertos formatos, como los aerosoles, existe riesgo de inhalación, lo que puede llevar a la acumulación en los pulmones y otros órganos.
Por ejemplo, estudios han indicado que las nanopartículas de dióxido de titanio (TiO₂) pueden generar estrés oxidativo en las células cutáneas, lo que en presencia de luz UV podría aumentar la inflamación y el daño celular.
Nanopartículas y su impacto ambiental
Otro aspecto que preocupa a la comunidad científica es el impacto ambiental de las nanopartículas, especialmente en productos que se enjuagan y terminan en los ecosistemas acuáticos.
✔ Filtros solares con nanopartículas pueden afectar la vida marina, contribuyendo al deterioro de los arrecifes de coral.
✔ Las nanopartículas de plata pueden tener efectos tóxicos en microorganismos acuáticos, alterando el equilibrio ecológico.
✔ La eliminación de estos compuestos del agua es compleja, ya que las nanopartículas pueden acumularse en el medioambiente.
En respuesta a estas preocupaciones, la Unión Europea ha actualizado su regulación cosmética mediante el Reglamento (UE) 2024/858*, que prohíbe el uso de ciertos nanomateriales en productos cosméticos debido a los riesgos potenciales para la salud humana y el medioambiente.
Regulación y seguridad: ¿cómo protegerse?
La normativa europea ha avanzado en la regulación de las nanopartículas en cosmética, pero aún existen desafíos. Algunas recomendaciones clave para evitar riesgos innecesarios:
✔ Elige protectores solares sin nanopartículas si tienes piel sensible o reactiva.
✔ Prefiere cosméticos con certificación ecológica, ya que muchas certificaciones restringen el uso de nanopartículas no seguras.
✔ Evita el uso de productos en aerosol con nanopartículas, especialmente si contienen TiO₂ o ZnO.
✔ Consulta el etiquetado: en la UE, las nanopartículas deben aparecer en el INCI con la mención “[nano]” (por ejemplo, Titanium Dioxide [nano]).
Nanopartículas en cosmética: ¿hacia dónde vamos?
Las nanopartículas han permitido avances importantes en la cosmética actual, desde texturas más ligeras hasta una mayor eficacia en la absorción de activos y la protección solar. Sin embargo, su capacidad para transportar sustancias a capas más profundas de la piel y su impacto en el medioambiente sigue siendo un tema de debate. No se trata de demonizarlas, sino de comprender mejor su uso y sus implicaciones para hacer elecciones informadas.
El verdadero desafío está en encontrar un equilibrio entre la innovación y la seguridad, asegurándonos de que los avances tecnológicos en cosmética no comprometan la salud a largo plazo. La regulación debe seguir evolucionando y los consumidores necesitamos herramientas para interpretar qué estamos aplicando en nuestra piel cada día.
Si quieres aprender a analizar ingredientes, revisar los productos que usas o encontrar alternativas más seguras y efectivas, puedo ayudarte. Escríbeme y busquemos juntas la mejor opción para tu piel y bienestar.
Fuentes y referencias
Scientific Committee on Consumer Safety SCCS OPINION on Titanium dioxide (TiO2) used in cosmetic products that lead to exposure by inhalation https://health.ec.europa.eu/document/download/93ad5570-cd44-4628-bc1b-0b594875fa0a_en
Reglamento (UE) 2024/858 de la Comisión, de 14 de marzo de 2024 https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2024-80378
Mascarenhas-Melo F., et al., Inorganic nanoparticles in dermopharmaceutical and cosmetic products: Properties, formulation development, toxicity, and regulatory issues. European Journal of Pharmaceutics and Biopharmaceutics, Volume 192, 2023, Pages 25-40, ISSN 0939-6411, https://doi.org/10.1016/j.ejpb.2023.09.011.